Antiargentino 

Yo me gané en La Plata el odio de mucha gente que considera que en tales circunstancias es de mal argentino sumarse al saqueo del pudor en nombre de la hora triunfal. O es antiargentino razonar. ¿Lo será también Malbernat por reconocer que el gol anulado al Manchester había sido convertido lícitamente? (El Día 06/12/68)
Alberto J. Armando 
(...) En esa conducción oficiosa, el presidente de Boca tiene frecuentes actitudes que pueden justificar su señalamiento como principal responsable del caos que en todos los órdenes registra la marcha del fútbol argentino.  (El Día 22/03/63). 
Carlos Bilardo
(...) El médico que en Estudiantes hace del fútbol una ingeniosa orquestación de mañas, no ha sido un exclusivo marcador u obstruccionista de virtuosos; no ha tenido orgullo en ser exclusivo cancerbero de cracks; ha aceptado ser cancerbero de cualquiera. (El Día, 20/08/68).
Buenas personas 
El fútbol es un desastre porque se juega mal al fútbol. Incluso podría estar mal dirigido, como lo estuvo casi siempre pero si se jugara bien hasta es posible que mucha gente no advirtiera que está mal dirigido. También acepto esto último. Pero, también, me parece que el fútbol no es solamente un desastre porque se juega mal y está mal dirigido, sino porque además de jugarse mal y estar mal dirigido... ¡tiene muy pocas BUENAS PERSONAS! (Revista 25 días, 05/01/68).
Conciencia 
(...) ¿Pensar como no siento y adaptarme a las ideas de los demás, para que en tal caso mis ideas tengan vigencia? Hay quienes lo hacen. En el periodismo, en el deporte, en la política. Tengo decidido no hacerlo jamás porque mi punto de partida en este juego tiene una ley: importarme un bledo lo que piensen los demás, si mi conciencia tiene la certeza de estar procurando el bien a los demás (El Día, 19/03/65)
Di Stéfano 
Cuando Di Stéfano era jugador decía algo así: “Si un director técnico es bueno, puede ayudar a un equipo en un cinco por ciento; si es malo, lo puede perjudicar en un cuarenta por ciento.” Claro está: después Di Stéfano se hizo director técnico y nunca más repitió aquellas palabras. Ni loco. (Crónica, 08/02/70)
Empirismo 
El fútbol de la cancha es empírico. El de lunes a sábado admite ciencias. (El Día, 12/05/65)
Fútbol jugado 
Hace falta prédica, mucha prédica por el fútbol jugado, no corrido, por la pelota hecha correr y no hecha volar; mucha prédica por ese fútbol necesita el fútbol argentino. Por “su” fútbol. (El Gráfico, 16/05/58) 
Impedir 
El DT puede impedir jugar. Pero el DT no puede hacer jugar. (El Cronista, 05/06/71)
Juego sucio 
Ahora es reglamentario jugar sucio. Lo sostiene Estudiantes de La Plata. Mejor dicho, sus únicos beneficiarios, sus jugadores. Dicen que tirarse al suelo o arrojar la pelota afuera del campo, también es reglamentario. Lo será hasta que aparezca un juez que recuerde que es antirreglamentario el juego desleal, y disponga que con aquel reglamento vayan a jugar... (Crónica, 23/05/71)
Montón (táctica)  
Ahora todos parecen haber comprendido la que entonces era “obsoleta idea” de que al fútbol no juega jamás ninguna fórmula de aquellas, sino constantemente todas, y también muchas otras que no figuraron en el recetario de tres líneas con dos guiones. (El Día, 30/04/74)
Mundial ‘78 
El Mundial ‘78 no se debiera realizar en Argentina por las mismas razones que un tipo que no tiene guita para ponerle nafta a un Ford T no debe comprarse un Torino. Si lo hace, es porque a alguien está robando. (Chaupinela, noviembre de 1975)
Pelé 
No creemos que alguna vez se haya producido un futbolista más completo y tan poco imperfecto como Pelé. Por primera vez, ante un virtuoso de su tipo, estamos en la duda de qué maneja mejor: la pelota o su cuerpo. (El Día, 30/04/63)
Sistema de puntuación  
Propongo se implante uno de estos tres sistemas: 1) Tres puntos al ganador y uno por bando al empate. 2) Cero punto al empate; sólo un punto al ganador. 3) Tres puntos al ganador por dos o más goles de diferencia; dos puntos al ganador por un gol de diferencia; un punto al empate con goles; cero punto al empate sin goles. (El Día, 25/09/63)
Osvaldo Zubeldía 
“Yo no quiero que gane Brasil. Es un fútbol que no trabaja. Juegan... y con tres o cuatro genialidades dan vuelta un partido.” Creo que nunca se le agradeció a Zubeldía el haber sido en esa oportunidad plenamente sincero, y brindado un valioso documento que algún día se escribirá sobre la Burocracia de los Diplomáticos que Mataron al Fútbol... haciéndolo Trabajo y prohibiéndolo como Juego (Crónica, 07/03/71)